Ya he fallado. Ayer no escribí. A decir verdad estuve ocupado con gente y ni me acordé de que tenía un blog. Bueno, un fallo.
Estos días he estado pensando en eso de que no recordaba quién soy, y me he parado a pensarlo detenidamente y eso es lo que me frenaba, el hecho de no saber qué es lo que quiero, hacia dónde quiero dirigir mis días. Eso no me dejaba avanzar. Ayer me recordé quién soy y tuve un día muy bueno. Y hoy sigo recordándolo. No necesito a nadie en mi vida más que a mí mismo. A ver, está claro que tener a mis amigos y todo eso lo considero necesario, pero no son ellos quienes se tienen que encargar de mi felicidad. Ni ella tampoco. O ellas cuando se estime oportuno. Ya sé lo que quiero y lo que tengo que hacer, y lo más importante es que lo voy a hacer.
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